Deadly Premonition Origins, Twin Peaks y otras rarezas rurales

27 diciembre, 2019Francisco Miguel Espinosa

Ha querido la casualidad que juegue Deadly Premonition Origins, este port del juego original de Hidetaka Suehiro con su equipo Access Games para la consola híbrida de Nintendo, al mismo tiempo que re-visito todas las temporadas de Twin Peaks. Lo sé, suena a demasiada seguridad, pero la verdad es que en el Black Friday compré el Blu Ray de toda la serie de Mark Frost y David Lynch y solo una semana antes se lanzaba este juego por parte de Meridiem Games. Una edición que vuelve sobre los pasos de un juego extraño, que mezcla el surrealismo con el survival horror, en una suerte de surrealism horror, y lo hace para abrir apetito ante la propuesta de una futura secuela que aparecerá en Nintendo Switch.

Deadly Premonitions Origins toma el juego original en un port que se pierde por el camino la edición Director’s Cut, por lo que se pierden algunos detalles del re-lanzamiento del que ya disfrutamos hace algunos años, quizás porque la experiencia original ha de poder defenderse a sí misma, cosa con la que empatizo. Hablaba de surrealismo porque lo cierto es que es un género que vemos poco en el videojuego, pero que está muy presente en la obra de Access Games. En la población rural estadounidense de Greenvale ha aparecido el cuerpo de una muchacha asesinada y el FBI envía al agente York Morgan a investigar. ¿Os suena de algo? Precisamente, no difiere esto del punto de partida de Twin Peaks. Seres sobrenaturales, una investigación, una población llena de secretos y un detective que se guía por intuiciones, que ve señales en el fondo de una taza de café y que habla continuamente con un tal Zach, el alter ego del propio jugador, la ruptura de la cuarta pared, en una reminiscencia más que clara a la agente Diane a quien el agente Cooper envía sus cintas… Una ristra de puntos en común que, más bien, son inspiraciones directas para un videojuego que bebe de las fuentes de los clásicos Resident Evil o Silent Hill, pero que se arraiga fuertemente en el cine negro.

Los paralelismos con la obra de David Lynch son más que obvios, y no solo en lo que a Twin Peaks se refiere, sino en cintas como Lost Highway o Mullholand Drive; pero las poblaciones rurales americanas llenas de misterios y actividad paranormal han intervenido en la cultura popular más veces. Ya desde Stephen King y algunas de sus novelas, como Salem’s Lot, It o Needful Things, nos hemos encontrado con la figura del pequeño pueblo americano que ve su existencia trastocada por la llegada de fuerzas innombrables y forasteros que las combaten… pero es que esto es un remanente de la mismísima obra de H.P. Lovecraft. Lynch y Frost se inspiraron con seguridad en todos estos referentes para crear la serie de televisión que cambió en 1990 el curso de la televisión, y el equipo de Access Games nunca ha ocultado su inspiración en esta para crear Deadly Premonition. Sin embargo, esta peculiar obra que ahora se ve re-lanzada, tiene una influencia más o menos directa dentro del propio mundo del videojuego. Un juego casi desconocido en occidente llamado Mizzurna Falls.

Este videojuego apareció en la primera Playstation en 1998, pero no salió de Japón. Estuvo dirigido por Taichi Ishizuka, a la cabeza de Human Entertainment. De nuevo una chica desaparecida, una investigación (en esta ocasión, en lugar de tratarse de un detective, es un amigo de esta), una población rural y muchos secretos. Bien es cierto que Mizzurna Falls no podría considerarse un survival horror tal cual, o al menos yo no lo considero tal, pero establece uno de los primeros mundos abiertos que pudimos ver. La libertad para recorrer la población, recabar nuestras pistas, investigar los hechos y enfrentarnos al deadline de diversas horas es algo que veríamos más tarde en otros títulos similares, y muchos de esos elementos los tenemos muy bien representados en Deadly Premonition Origins. ¿Qué tienen las poblaciones rurales que nos atraen? En el caso de Mizzurna Falls, la escogida fue Canadá. Años más tarde la propia Remedy lanzaría su propio baluarte en este género llamado Alan Wake, que curiosamente se lanzó a la vez que Deadly Premonition.

La obra de Access Games se disfruta en la medida en que uno pueda sumergirse en su mundo. Curiosamente, igual que sucede con Twin Peaks. La narrativa es caótica, juega con el jugador, se disgrega, nos lanza pistas falsas, nos obliga a tomar caminos que son callejones sin salida, y lo hace con un gusto cinematográfico exquisito, aunque los recursos técnicos del equipo no sean los mejores. El juego es muy discreto a nivel gráfico, acusando algunos diseños realmente feos, aunque se desenvuelve bien en la consola híbrida. Asimismo, no supone un gran reto jugable, pues en general los enemigos son torpes y poco inspirados. En muy pocas ocasiones nos sentiremos realmente en peligro. Lo que sí logra es una atmósfera, y poca broma con esto, que no es fácil de lograr. Cuando uno escucha los primeros acordes de la score compuesta por Angelo Badalamenti enseguida se transporta a la población de 51.201 habitantes, no nos hace falta más contexto. Suponemos que lo que ocurre dentro de sus fronteras responde a los designios de la Logia, y que esta rinde pleitesía únicamente a Lynch y Frost. Aceptamos ese pacto porque, como decía Alexander Pope, sin ello no tendríamos ficción. A esta narrativa hay que sumarle una jugabilidad que da una de cal y otra de arena. Por un lado, la investigación resulta gratificante, una serie de intrigas que van desenvolviéndose poco a poco, que nos obligan a recabar información, explorar… por otro, las opciones realmente disponibles son pocas. Los combates resultan poco tensos, monótonos, los enemigos carecen de una inteligencia artificial a la altura de las circunstancias, y algunos subidones repentinos de dificultad desestabilizan el conjunto.

Lo que mejor maneja Deadly Premonition Origins es su guion. Incluso su escena inicial parece que fuera copiada más tarde por una serie de tal reputación como True Detective, aunque esto es porque ambas beben de las mismas fuentes (como ya hemos visto). La historia de Deadly Premonition atrapa y se sirve de esto para que le pasemos por alto un rendimiento técnico muy por debajo de la media y unas mecánica jugables que hacen aguas. ¿Le perdonamos todo con tal de disfrutar de su historia? Bueno, eso dependerá de cada uno. Habrá quien vea en sus diálogos estrambóticos, sus escenas exageradas y su exagerado sentido cinematográfico unas salvedades insalvables, aunque no ha sido mi caso. He disfrutado de Deadly Premonition Origins pese a sus carencias y desaciertos, por lo que le daré una oportunidad a su secuela. Eso sí, espero que sea como en el caso del retorno de Twin Peaks, y la espera nos merezca la pena a todos. Ya que no podemos disfrutar de Mizzurna Falls (al menos en castellano y de forma legal), y que a Alan Wake 2 no se lo espera (de momento), bueno es Deadly Premonition Origins.

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