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La ceremonia del hype

17 junio, 2019Cipriano Cáceres

El E3, la conferencia de videojuegos por antonomasia, la marca líder del “hype” mundial de los videojuegos, el lugar donde puedes empezar a marcar cositas en el calendario y a fliparlo fuerte con las franquicias de siempre y los nuevos juegos.

Y cada vez queda más claro que las compañías se lo toman a broma.

El E3 de este año ha estado marcado por muchas cosas, pero una de las principales ha sido las ausencias: faltaba Sony, que había dicho ya que no iba porque no tenía suficiente material, y faltaba Valve (que se venía rumoreando y finalmente decepcionó) y Rocksteady. Empezábamos bien.

La pregunta estaba en el aire, claro, y todos esperábamos la fecha con cierto grado de escepticismo: con los Nintendo Direct, el anuncio de la Stadia y la ausencia de Sony ¿No se iba a quedar desfasada la cosa? ¿No iba a acabar siendo todo un “pa ná”? ¿Tenía sentido esta edición o eran los últimos coletazos de una época ya caduca? La idea de que estas grandes conferencias de videojuegos puedan estar ya de capa caída ante las infintas posiblilidades de los servicios de Streaming se nos pasaba a todos por la cabeza… y sin embargo ahí estuvimos en la fecha señalada.

¿Qué queréis que os diga? A mí me da la impresión de que este tipo de eventos, más allá del claro componente comercial de concentrar toda la expectación en una época y momento concreto, ayudan a unir a la comunidad. La cantidad de canales de Youtube y Twitch retransmitiendo las conferencias en directo o analizándolas en diferido ha sido tan brutal como en otros años, y el público ha respondido igual que siempre. El E3, “la fiesta grande de los videojuegos”, la gente se reúne para verlo con los colegas, y aunque solo sea por eso ha merecido la pena: un par de colegas míos, en plena época de exámenes, hicieron un alto en los estudios para ver la conferencia de Nintendo en directo en una tablet de mierda. Eso, simplemente, no tiene precio.

Pero bueno, vamos a lo que vamos, esos son los fans, pero ¿correspondieron las compañías? Sí, pero no. Vamos por partes con lo más gordo.

 

EA

Electronic Arts hizo lo de siempre: “Si ya saben cómo me pongo, ¿pa que me invitan?”.

Un Fifa nuevo, que está maravilloso pero no deja de ser otra vez lo mismo y con dos tazas de lo mismo, aderezado con jugo de lo mismo otra vez; un NFL nuevo, y entrecomillemos mucho la palabra “nuevo”; y dos cosillas que no son nuevas pero que los fans andaban esperando, Battlefield 5 y Fallen Order.

Battlefield sacó un aprobado, con nuevos mapas, nuevas facciones, nuevas armas y nuevo todo. El trailer era un poco bastante malo, pero oye, la gente ya sabe lo que va a comprar con Battlefield y si encima te prometen más contenido (esperamos que sin microtransacciones, aunque seamos sinceros… está jodido) pues, oye, bienvenido sea.

Fallen Order prometía mucho, y cumplió con creces. Catorce minutos de acción, disparos y peleas en tercera persona para hacer las delicias de los fans de la saga. La IA de los Troopers a los que se enfrentaba el prota era… ligeramente regulera, como poco, con soldados imperiales esperando su turno para ser asesinados por el sable láser, pero aún así lo cierto es que el resultado era espectacular. Tiros, láseres, acrobacias, escenarios que hacen babear a los fans… desde luego George Lucas supo crear un mundo simplemente genial, y jugadores seguimos flipando con cada entrega de la saga.

PD: Hubo Sims 4, como no podía ser de otra forma.

 

Microsoft

La conferencia de Xbox es la conferencia de Keanu Reevs, así, sin más. Si no tenéis internet probablemente os hayáis perdido los memes, pero el resto de los mortales hemos visto el mágico ascenso de Neo y John Wick a la categoría de estrellas de lo absurdo. Aparte de eso Microsoft pinchó bastante fuerte: EA hizo más de lo mismo, pero es que nadie se esperaba otra cosa, en cambio los de Microsoft decepcionaron un poco.

Casi todo trailers cinemáticos, sin gameplay y tirando de hype de franquicias ya conocidas. Obviamente molaba ver un nuevo Gears of Wars, Halo, Dying Dilight o Borderlas, pero sin más que ver que una declaración de intenciones a mi solo consiguieron levantarme una ceja interrogativa y escéptica. Es todo muy espectacular, sí, pero quiero saber lo que compro, no me mola ir a ciegas con un par de videos.

Siguiendo la tendencia de no tener gameplay, solo vídeos, aunque al menos tirando de algo más de imaginación estaban Cyberpunk 2077 (La Keanu Reevs cosa), Elden Ring (George R.A. Martín y Fromsoft, de la mano, en una nueva fantasía medieval Darks) y una nueva entrega de la saga Tales. Todo bien, todo correcto, pero yo ya me empezaba a desesperar.

Shenmue 3, Psiconautas 2 y Ori and the Will of the wisps rompieron la dinámica con un gameplay fluido y lleno de acción, y con eso consiguieron salvar un poco los muebles. Es cuanto mínimo triste que fuesen dos franquicias casi indies las más llamativas de la conferencia, con Shenmue brillando algo menos por el pésimo trabajo de sincronización de los labios con la voz de los personajes. Pero bueno, ya es meter sal por meter sal, la realidad es que los tres fueron la salvación de una, por otra parte, más que mediocre actuación de Microsoft.

Especial mención merece Bleeding Edge, el not-Overwatch que promete venir a hacerle la competencia a Blizzard. Shooter de personajes en primera persona con un giro: el combate es a rango melee, por lo que la sensación es mucho más “cercana y personal”. Habrá que ver en qué queda eso, pero teniendo en cuenta que ya pasó la fiebre por el género es un movimiento curioso que llama la atención.

 

Bethesda

A los de Bethesda se les planteaba una ocasión difícil: tenían que resarcirse del batacazo que habían dado con Fall Out 76, de los memes de Todd Howard y, en general, de su fama de vendedores de humo… y en esa tesitura alguien debió pensar “¿Cómo solucionas que tu videojuego sea una mierda? Pues le metes un battle royale y a huir”. Genious.

La conferencia de Bethesda empezaba mal: salía Todd con todo su empaque diciendo que había visto las risas sobre la locura de Fall Out 76 (que, para el que no lo sepa, ha tenido un más que accidentado estreno, infinitos bugs y chorromil críticas) pero que al final es un juego que en ventas lo ha petado. Tócate la moral. Luego pasaba a hablarnos de Elder Scrolls Blades, que sinceramente no era algo que nadie le quitara el sueño, y nos comentaba que va a salir para Switch.

Un señor de la primera fila enloquecía por el dato. Probablemente era lo mejor de esa conferencia del E3: el señor que, cada vez que Todd anunciaba algo, fuera lo que fuese, gritaba como si acabaran de descubrir la cura contra el cáncer. Ese hombre, fuese quien fuese, alegró mi vida y desde aquí quiero darle las gracias.

Pero bueno, recapitulamos: Elder Scroll Blades, un juego a lo Dragon Quest Swords pero con mejores gráficos. Ese era el anuncio. Una más o menos clara copia de un juego de 2006. Repetimos: empezamos bien.

Y luego la bomba, la locura, lo irreal, lo increíble: Fall Out 76 tiene nueva actualización, se llama Nuclear Winter y es, básicamente, subirse al carro de los Battle Royale. Venga, vamos, cuesta abajo y sin freno.

Pero bueno, el lado positivo es que ya no la podían cagar más, así de aquí iba a ir todo para arriba. Y así fue, aunque de nuevo faltaban gameplays igual que en Microsoft. Nos encontramos con una franquicia nueva de los creadores de Dishonored: Deadloop, un shooter en primera persona (o eso prometen) centrado en la historia, ambientado en un mundo distópico y algo ciberpunk que nos pone en la piel de dos asesinos expertos que no pueden morir. Poco más se sabe de esto, pero molaba infinito.

Luego sacaron Doom Eternal y Wolfenstein: youngblood, y claro, se te caía la lagrimita. Casi se te olvidada la liada que acababas de presenciar, casi… hasta que empezaron los juegos de móvil y cerraron la conferencia.

No sé como llegaron a pensar que aquello era una buena idea, sigo en shok.

 

Ubisoft

La conferencia de Ubisoft fue una conferencia sin sorpresas, o mejor dicho, casi sin sorpresas. La mayoría de lo que anunciaron ya había sido filtrado (Watch Dogs legión o Roller Champions) o es remake de algo anterior sin casi contenido nuevo (The Division 2 y Just Dance). Nos pusieron un vídeo que no explicaba nada de Rainbow 6 Quarentine, que parece que está un soldado medio muriéndose infectado por algo y al final no se muere, y ya.

Con todo y con eso el gameplay de Watch Dogs Legion (que puedes controlar a una señora mayor) y el nuevo Brawlhalla dieron de qué hablar. Especialmente Watch Dogs, que si la gente se olvida de las meteduras de pata anteriores viene llamado a ser un juegazo y que estuvieron intentando vendernos toda la conferencia. Un pelín de escepticismo sano no nos viene mal, pero realmente se ven espectaculares, y Ubisoft hace cosas buenas cuando se lo propone.

 

Square Enix

Fianl Fantasy VII remake. Ese es el resumen, es que no hay más. Final Fantasy VII remake es lo que los fans llevaban pidiendo ya una década casi y al fin se han decidido a enseñar. Que sí, que en cachos y con pinta de saca cuartos, pero joder… es que se ve tan bonito. Lo sacarán en discos separados, y el primero no cubre ni un cuarto del juego original, pero si lo hacen lo suficientemente bien yo al menos lo pagaré, habrá que ver cómo acaba la cosa.

Mención especial merecen Oninaki, un action RPG de estética anime que da gustito visual verlo, y la saga SaGa, que se estrena en occidente al fin; así como unos pocos remakes para la Switch y un DLC para el malogrado Kindom Hearts 3. Nada especialmente espectacular, sobre todo después del bombazo que, la verdad, a mí me da que no supieron administrar bien: yo lo habría dejado para el final.

Y bueno, se comentó también que saldría Final Fantasy VIII, pero eso quedó un pelín eclipsado por el remake del siete (no me maten los fans del título de la espada pistola, por favor, yo solo digo lo que vi).

 

Nintendo

Decir que alguien ganó el E3 es ponerse muy tonto: el E3 es una conferencia donde las empresas líderes del sector simplemente nos hacen ver sus nuevos proyectos, no es una competición sino una forma de hacerse publicidad a ellas mismas.

Y con todo y con eso Nintendo ganó el E3, una vez más.

Lo primero fue el chiste con Bowser que todo el mundo se esperaba, lo típico, risas porque el nuevo director se apellida igual y, vámonos que nos vamos, ¡dios mío, qué bien lo hicieron!

Nintendo tiene una audiencia clarísima y no decepcionó a casi nadie. Nuevo Pokémon con más y más grandes pokémons; nuevo remake del Zelda que da gustico verlo; más cosas para Smash Bros; Fire Emblem, porque podemos; Cadence of Hyrule (Ak: Zelda meets Necrodancer); Mario y Sonic Juegos Olímpicos (nada que decir de esto); un nuevo integrante de la saga Mana (y anuncio de un recopilatorio de todos los demás); y otro No More Heroes, esta vez haciéndole justicia a la saga. Yo estaba que no me lo creía, pero ahí no había acabado la locura.

Un Luigi´s Mansion que se ve brutal y con nuevos cachivaches para los fans de la obra de Gamecube, que ya pensábamos que estábamos olvidados. The Witcher para Switch, que ya me contarás tú cómo carajos lo van a hacer, pero bueno. Un nuevo Animal Crossing, que la gente ya estaba que le reventaba el corazón de que no lo hubieran anunciado hasta ahora. Panzer Dragoon para los nostálgicos… y ¡Breath of the Wild 2! Eché en falta al hombre de la primera fila de Bethesda en este momento, no sé si no había ido ese día o si le había dado un ataque al corazón por puro hype, pero desde luego hacía falta alguien gritando.

Entre tanto rework de cosas antiguas, que vale que son la leche pero ya conocidas, Nintendo incluso encontró sitio para cosas nuevas: Astrall Chain, un Hack´n Slash con una historia muy parecida al mítico God Eater pero que es uno de mis grandes descubrimientos de este E3, y Demons X Machina, que es básicamente un guiño para los que jugamos a Zone of the Enders hace años. No sé cómo lo hicieron para meter tantas cosas en tan poco tiempo, pero desde luego se lucieron, aunque faltaba un Metroid… pero vamos, que la perfección es para los dioses.

Acabamos ya diciendo que eventos como estos son los que hacen que jugar videojuegos sea una cosa social, de juntarse y discutir los favoritos. Pasarán semanas y aún encontraré recovecos de las conferencias de los que hablar con los colegas, discusiones enconadas sobre si el tema musical de los gimnasios de Pokémon es muy funky o no, o sobre si merece la pena hypearse por Deathloop o es pronto para subirse al carro. Sobre si lo de Todd Howars es de risa o de llanto, o sobre si Microsoft hizo realmente un papel relevante en la conferencia… para gustos colores, eso siempre, pero esto es lo que crea realmente una comunidad unida, y esa es precisamente la gracia.

Espero ver muchos más E3, y espero verlos con Sony. Y Valve. Y Epic. Y Stadia…

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